12/11/23

Dadá

    Resulta sin duda paradójico hablar de teatro dadá sabiendo que dicho movimiento, considerado por algunos como absolutamente nihilista, rechazaba toda noción de Arte y, con mayor motivo, toda distinción entre unos géneros que, según él, sólo tenían el inconveniente de perpetuar una concepción caduca de la vida.
    Con todo, es innegable que Dadá procede del espectáculo y pasará a la Historia como espectáculo, distinto tal vez de cuanto se suele llamar así, por su afán de instaurar un nuevo tipo de relaciones entre el escenario y la sala y permitir un vaivén de ideas y acciones entre el actor y el espectador, pero espectáculo al fin, con el mínimo de convencionalismos que ello implica.

HENRI BÉHAR
Sobre teatro Dadá y Surrealista

Aquí...

    Aquí llegaba a su propio dolor. Todo en un lampo. Señora Santa Elízabeth, venida de nardo a sus  manos, habría sido pasada de golpe a otro ser  por un desconocido, de golpe, y cargada de golpe, también. Ella había consentido, ardido, coincidido, con otro, un cuerpo de macho. Este sí. No sólo con Sueños, con íncubo. Uno caliente, atrevido. Que se estaría riendo en algún lado, que había llevado en su extremo la delicia de Elízabeth, la delicia!
    Ella había ido por unos minutos mantenido un embrión chiquitito, un hijillo, una yema hecha entre dos, la cereza que Type le sacó y le dio para que enterrase. Y Lavinia -pensó- había puesto huevos (se decía) sin copular jamás de verdad! O Manlio habría mondado esos huesos? Decían que la hamacaba en el cañaveral.

MAROSA DI GIORGIO
Reina Amelia
 

La maletita

    Las escaleras, dos sendas soñando el reencuentro, dos carriles infinitos acariciando la tierra, las vías del tren entre las que yo me quedaba oyendo a la nada venir y alejarse. Se iban los trenes, se iban los trenes, se iban los trenes. Se iban los trenes, llegaban los trenes. Yo me cansaba cada vez más, cada vez me cansaba, cada vez, cada vez, cada vez, cada vez... cadá-ver.

JUAN DE LA ZARANDA
Obra y legajos de Juan de la Zaranda
 

11/11/23

La teatralidad en el teatro
    
    No es mi intención hablar de asuntos teatrales en el sentido puramente técnico de la palabra. Las variadas y complicadas leyes de la escena, las antiguas y nuevas teorías del arte del teatro, los secretos de la puesta en escena, de la escenografía, del lenguaje teatral, del actor, etc., todo esto podría ser objeto de un libro especifico.
    Sin embargo, la teatralidad que reina en la vida sugiere algunas verdades que se aplican al teatro en el sentido técnico de la palabra, es decir, concerniente a ese lugar "donde se paga por una entrada". ¿Qué tipo de teatro deberíamos tener?
    No creo que existan en nuestros días defensores del realismo lo bastante tercos para -en nombre de la realidad del arte-vayan contra la ópera, la opereta, la comedia musical, etc.

NIKOLAI EVREINOV
La teatralidad
La Pajarita de Papel ediciones
 

10/11/23


 El espacio escénico
 
    Para exhibir su arte, el actor utiliza su material. Este material es su cuerpo. El cuerpo del actor tiene tres dimensiones, por tanto, sólo puede de verdad accionar en una construcción en volumen. De ahí la necesidad de darle al actor un patio de recreo que le ayude a resolver sus problemas y un espacio escénico que le convenga. Tal espacio sólo existe en un volumen determinado.
    Pero, ¿cómo debe ser ese espacio escénico? ¿Sobre qué principios debe construirse?
    El actor muestra su arte utilizando su cuerpo.
    En consecuencia, el espacio escénico debe construirse de manera que ayude al cuerpo a tomar las formas que necesita, a responde fácilmente a todos los objetivos de movimiento y ritmo que le son asignados.
 
ALEXANDER TAIROV
Notas de un director escénico
La Pajarita de Papel ediciones

Mi primer concierto

    Ya era la hora; mandé tocar la campana y le pedí a mis amigos que se fueran a la platea. Antes de irse me dijeron que vendrían al final y me transmitirían los comentarios. Di orden al electricista de dejar la sala en penumbra; hice memoria de los pasos, me tomé el gemelo del puño izquierdo con la mano derecha y me metí en el escenario como si entrara en el resplandor próximo a un incendio. Aunque miraba mis pasos desde arriba, desde mis ojos, era más fuerte la suposición con que me representaba mi manera de caminar vista desde la platea, y me rodeaban pensamientos como pajarracos que volaran obstaculizándome el camino; pero yo caminaba con fuerza y trataba de ver cómo mis pasos cruzaban el escenario.

    Había llegado a la silla y todavía no aparecían los primeros aplausos. Al final llegaron y tuve que inclinarme a saludar interrumpiendo el movimiento con que había empezado a sentarme. A pesar de este pequeño contratiempo traté de seguir desarrollando mi programa...

FELISBERTO HERNÁNDEZ

19/4/22

... Del Teatro de Arte de Moscú han salido creadores tan importantes como Vajtángov, quien, por su parte y con entera libertad, hizo que el arte del teatro se desarrollara...

BERTOLT BRECHT


Vajtángov no fue un disidente ni un continuador servil de las enseñanzas que había recibido de Stanislavski. Las transformó para aprovecharlas en lo que tenían de perdurable y privarlas de las maneras que las sofocaban entre los rígidos límites de una servidumbre improductiva a la realidad y que, contradecía lo que por definición es la médula del arte del teatro.
Vajtángov está considerado como uno de los grandes innovadores del arte del teatro. 
Este libro nos acerca exhaustivamente una buena parte de su pensamiento creador.


VAJTÁNGOV
Interpretación y dirección escénica
Nikolai Gorchakov
LA PAJARITA DE PAPEL ediciones


 

 

 

 


 

1/2/22

Rosalía de Castro

Dicen que no hablan las plantas, ni las fuentes, ni los pájaros,
ni el onda con sus rumores, ni con su brillo los astros,
lo dicen, pero no es cierto, pues siempre cuando yo paso, de mí murmuran y exclaman:
—Ahí va la loca soñando
con la eterna primavera de la vida y de los campos,
y ya bien pronto, bien pronto, tendrá los cabellos canos,
y ve temblando, aterida, que cubre la escarcha el prado.
—Hay canas en mi cabeza, hay en los prados escarcha,
mas yo prosigo soñando, pobre, incurable sonámbula,
con la eterna primavera de la vida que se apaga
y la perenne frescura de los campos y las almas,
aunque los unos se agostan y aunque las otras se abrasan.
Astros y fuentes y flores, no murmuréis de mis sueños,
sin ellos, ¿cómo admiraros ni cómo vivir sin ellos?

EN LAS ORILLAS DEL SAR

 

9/1/22

Quinto monólogo

¿Y adónde irse? ¿A un museo donde se guardan anillos entre vidrios, donde hay cómodas y vestidos usados por reinas? ¿O iré a Hampton Court, para contemplar los rojos muros y los patios, y los tejos de arrebañado aspecto formando negras pirámides simétricas en el césped, entre las flores? ¿Recobrará allí la belleza e impondré orden en mi atormentada y alborotada alma? Pero ¿qué se puede hace en soledad? Sola, puedo quedarme quieta, en pie, en el vacío césped, y decir: Vuelan las cornejas; alguien pasa con una bolsa en la mano; he aquí un jardinero con una carretilla. Aguardaré formando cola y oleré a sudor, y a perfume más horrible que el sudor, y seré colgada juntamente con los demás, como una pieza de carne cruda entre otras piezas de carne cruda.

VIRGINIA WOOLF
Las olas
Editorial Lumen
 

4/12/21

Intervalo doloroso

Yo nunca hice otra cosa que soñar. Ese ha sido, y solo ese, el sentido de mi vida. Nunca tuve una verdadera preocupación salvo mi vida interior. Los mayores dolores de mi vida se desvanecen cuando, abriendo la ventana hacia dentro de mí, puedo olvidarme en la visión de su movimiento.
Nunca pretendí ser más que un soñador. Nunca peste atención a quienes me hablaban de vivir. Pertenecí siempre a lo que no está donde estoy y a lo que nunca pude ser. Todo lo que no es mío, por muy bajo que sea, tuvo siempre para mí poesía. Nunca amé otra cosa salvo cosa alguna. Nunca deseé sino lo que ni siquiera podía imaginar. Nada pedí a la vida sino que pasara sobre mí sin yo sentirla. Del amor apenas exigí que nunca dejara de ser un sueño remotísimo. En mis propios paisajes interiores, irreales todos ellos, fue siempre lo lejano lo que me atrajo, y los acueductos que casi se esfumaban en la distancia de mis paisajes soñados tenían una dulzura de sueño en relación con las otras partes del paisaje -una dulzura que hacía que yo pudiera amarlos.

FERNANDO PESSOA
Libro del desasosiego
Acantilado

 

1/12/21


 Teatro ritual y mágico

El arte del teatro es ante todo ritual y mágico, es decir, está vinculado a energías, está asentado en una religión y creencias firmes, cuya eficiencia se traduce en gestos que están directamente relacionados con ceremonias que son la expresión de una necesidad espiritual.
Las ideas están muertas pero su reflejo permanece en el estado poético que recuerda el gesto. Es el grado del gesto representado por la poesía pura, que todavía tiene el derecho de llamarse poesía, pero que ya no tiene verdadera capacidad mágica.
Ahora estamos en un momento de vida regulada donde han desaparecido las esencias, la magia, las imágenes, las energías; en un estado de estancamiento donde el ser humano vive con una prudencia emocional y púdica sin cambios desde hace más un siglo. En estas circunstancias, el arte del teatro ya no crea mitos.
Pero, si el inconsciente registrado fotográficamente solo se queda en un incremento excesivo del conocimiento no mágico, no saldremos jamás del teatro "moral" y "curativo".

ANTONIN ARTAUD
El teatro de la crueldad
La Pajarita de Papel ediciones

  Ann Jellicoe Directora de teatro y actriz inglesa (1927 - 2017). Desde la infancia  mostró un gran interés por el arte del teatro. En 19...